El COVID19 tendrá un impacto más grande en las mujeres

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En abril, las Naciones Unidas advirtieron que las mujeres podrían ser las más afectadas por la falta de acceso a la atención médica, la educación, el trabajo y otros derechos humanos básicos a consecuencia de la crisis del COVID19. 

Durante los primeros días de septiembre, la Organización de las Naciones Unidas confirmó su proyección inicial afirmando que tras el COVID-19 aumentará la pobreza de las mujeres y ampliará la brecha entre hombres y mujeres. Particularmente para aquellos que ya viven en la pobreza extrema.

Se esperaba que la tasa de pobreza de las mujeres disminuyera en un 2,7% entre 2019 y 2021, pero las proyecciones ahora apuntan a un aumento del 9,1% debido a la pandemia y sus consecuencias, advirtieron las agencias.

Informe de ONU Mujeres y PNUD

Los efectos de la crisis han afectado desproporcionadamente la vida y el sustento de las mujeres. Se ha ignorado la forma en que la enfermedad y sus efectos afectan a hombres y mujeres de manera diferente.

En Canadá por ejemplo, la participación de las mujeres en el mercado laboral se redujo en 1.5 millones, por debajo del 55% por primera vez desde la década de los 80s.

Las epidemias abruman el sistema de salud las partes del sistema dedicadas al cuidado de las mujeres se colapsan porque tienen menos fondos. Los primeros datos sugieren que en los países de ingresos bajos y medianos, los recortes en la atención materna bajo COVID 19 podrían costar la vida de 113,000 mujeres. 

Cómo han sido afectadas las mujeres en México

En México, el gabinete de seguridad anunció que durante la pandemia, de enero a junio de este año, el delito de feminicidio aumentó 7.7% a pesar del confinamiento en la mayoría de la república. Aun con esto, se decidió recortar en 151 millones el presupuesto para el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), que es la entidad encargada de la política de igualdad entre mujeres y hombres.

Los trabajadores de salud en primera línea necesitan las herramientas para protegerlos de la violencia y la amenaza de violencia contra ellos. México es el país que menos a protegido a sus trabajadores del sector salud, según un reporte de Amnistía Internacional. En última instancia, esto requerirá que las vacunas COVID 19 tengan prioridad para las personas más vulnerables del país, en particular las mujeres y los niños menores de 18 años.

Dado que el 70 por ciento de los trabajadores de la salud en todo el mundo son mujeres, el equipo de protección personal (EPP) que se entrega a hospitales y clínicas, está diseñado para hombres. Los fabricantes deben asegurarse de que producen lo suficiente para igualar el PPE que las personas necesitan, y los sistemas de salud deben asegurarse de que compren lo suficiente. 

Es importante revisar los resultados de epidemias anteriores,  Oxfam International y ONU Mujeres investigaron los efectos del Ebola en África y encontraron que los ingresos de los hombres tienden a recuperarse rápidamente. Las mujeres tardaron mucho más en recuperarse, según el estudio. La mayoría de las mujeres estaban subempleadas o trabajaban por cuenta propia, y nadie quiere comer o trabajar en las calles cuando circula un virus mortal.

El número de mujeres que cuidan niños y miembros de la familia ha aumentado dramáticamente, al igual que la cantidad de tiempo que pasan las mujeres en trabajos no remunerados. En México, el presidente ha incluso destacado este rol tradicional de las mujeres como una bondad de la cultura familiar.

Qué debe hacerse

Una forma de garantizar que las familias puedan satisfacer sus necesidades básicas es a través de transferencias de efectivo adaptadas a la vida de las mujeres. El Banco Mundial estima que más de mil millones de personas han recibido transferencias de efectivo relacionadas con COVID de sus gobiernos desde el comienzo de la crisis para ayudar ellos satisfacen necesidades básicas.

Los estudios muestran que cualquier programa de protección social que ignore el género puede exacerbar las desigualdades existentes. Los estudios muestran el impacto negativo de la desigualdad de género en la salud, educación y empleo de las mujeres , así como en la salud de la economía.

La discriminación de género a veces se oculta, como los créditos fiscales para la salud y la educación de las mujeres, o la discriminación en el lugar de trabajo. Como las compañías de mujeres tienden a ser más pequeñas y ganan menos que los hombres, no pueden calificar para préstamos gubernamentales y programas de adquisiciones que requieren que las compañías cumplan con ciertos requisitos de capital.

Recomendaciones

  1. Mejorar la condición laboral.
  2. Reducir las diferencias salariales.
  3. Mejorar los servicios de cuidados infantiles.
  4. Aumentar apoyos sociales
  5. Mejorar protección de niñas y mujeres.

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