América Latina: ¿Importa en las elecciones de Estados Unidos?

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Palabras clave: América Latina; elecciones de Estado; política exterior de EE. UU.

Salvo contadas excepciones, la política exterior es un tema de poca importancia en las elecciones estadounidenses. Hasta el momento, los planteamientos de política exterior del presidente Donald Trump y el candidato demócrata Joe Biden reflejan que América Latina es secundario en las prioridades de ambos candidatos. Sin embargo, la contención del COVID-19 y la preocupante situación económica obligará a quien resulte vencedor de las próximas elecciones a poner mayor atención sobre el desarrollo de la región en muchos temas.

Trump y América Latina

La política exterior de Donald Trump se define por el lema “America First” que ha dinamitado el equilibrio geopolítico existente. Durante su primer periodo, el presidente Trump confrontó a China por sus prácticas económicas injustas, puso en entredicho los acuerdos de seguridad con Europa por falta de contribuciones económicas a la OTAN,

La relación de los EE. UU. con América Latina durante el primer mandato del presidente Trump estuvo marcada en gran parte por su retórica antiinmigrante, la promesa de construir un muro en la frontera sur y por los ataques que Trump propinó a México en temas comerciales. Las expresiones más radicales de la política antiinmigrante de Trump fueron la detención indefinida de niños en la frontera y la política de contención a migrantes Centro Americanos en México.

Sin embargo, la relación con países latinoamericanos fue evolucionando, basándose más en relaciones personales entre líderes que en una visión estratégica de EE. UU. para relacionarse con el resto del Continente. Trump tiene ahora un buen entendimiento personal con personajes en dispares como el presidente Jair Bolsonaro de Brasil como con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Banco Interamericano de Desarrollo

Otro episodio inconcebible en épocas anteriores hubiera sido la elección de un estadounidense para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).  Ahora, a pesar de la inconformidad que mostraron en algún momento países como Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, México, Trinidad y Tobago y la Unión Europea, Mauricio Claver-Carone toma las riendas del BID con la intención de usar a la institución para contrarrestar la creciente influencia económica de China en el continente americano.

Cuba y Venezuela

Las políticas frente a Cuba y más recientemente Venezuela son temas de relevancia interna en Estados Unidos, ya que conllevan el apoyo electoral de las diásporas de esos países en distritos electorales clave para ganar la presidencia. Por lo tanto, la administración Trump ha tenido una política de mano dura con Cuba, pero sin gran confrontación. En el caso de Venezuela, la administración de Trump respaldó a Juan Guaidó como presidente interino y condenó al régimen de Maduro como ilegítimo incluso acusándolo de tener vínculos con organizaciones criminales de tráfico de drogas. A pesar de esto, con la salida de John Bolton del circulo cercano de Trump, cualquier intención de derrocar a Maduro se desinfló.

Biden hacia América Latina

Por su parte, si Joe Biden llegara a ganar la contienda electoral, ha anunciado un cambio de tono en la relación con América Latina. Los latinoamericanos pueden esperar una retórica menos agresiva que les permita trabajar con EE. UU. por canales diplomáticos oficiales los temas de interés común.  Sin embargo, no hay muchas razones para esperar cambios sustantivos. Biden en su plataforma de campaña menciona a países de América Latina solo en contadas ocasiones. Por ejemplo, hay una mención a México como origen de sustancias que causan la crisis de opiáceos que está afectando a los jóvenes estadounidenses. En temas económicos, Joe Biden podría ser aún más proteccionista que Trump. Biden afirma que tratará de asegurar un futuro “Hecho en América por trabajadores estadounidenses” favoreciendo al sector de manufacturas, promoviendo las políticas de “Buy America” y contra los acuerdos de comercio que sean injustos.

El contraste principal vendría de los cambios en las políticas migratorias y de asilo. La plataforma electoral de Biden afirma que su gobierno podrá fin a las políticas de asilo de Trump reafirmando que los Estados Unidos debe ser un lugar seguro para grupos vulnerables de cualquier parte del mundo. La plataforma de Biden presentó un Plan para Construir la Prosperidad con Centro América donde afirma que convocará a los líderes de los países de Centro América, México y Canadá a reuniones para discutir los factores que están forzando la migración y se buscarán soluciones a largo plazo. También, volverá a adoptar medidas que garanticen la residencia legal de los Dreamers que han sido sistemáticamente atacados por el presidente Trump. Es una buena posibilidad que Biden vuelva a adoptar una política de acercamiento a Cuba, como sucedió con la administración de Obama.

Quien sea que resulte ganador, tendrá en sus manos una crisis de grandísimas magnitudes. El continente todavía está luchando por contener la pandemia y se avecinan momentos muy complicados para las distintas economías de la región. La CEPAL y otros organismos han afirmado que habrá reveses importantes en la reducción de la pobreza y en la calidad de vida de los latinoamericanos. Estados Unidos podría enfrentar grandes oleadas migratorias si no trabaja con la región para mitigar los efectos de la pandemia del COVID19 y la recesión económica subsecuente. Sin duda, una victoria de Joe Biden podría mejorar la retórica hacia América Latina, pero falta mucho para afirmar que la salida de Donald Trump de la presidencia resultaría en una relación más cercana entre EE. UU. y América Latina.

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