La Unión Europea y América Latina como puentes de fortalecimiento del Multilateralismo en tiempos de COVID-19

Por Esmirna Paredes  

El principal objetivo de este material es analizar el estado actual del multilateralismo frente a las consecuencias de la COVID-19, presentando una posible agenda birregional entre América Latina y el Caribe (ALC) y la Unión Europea (UE), para enfrentar de manera conjunta la emergencia  sanitaria a corto y mediano plazo. 

En segundo término, examinar el contexto internacional y resaltar las causas profundas que  están provocando la decadencia de la sociedad Occidental y que la pandemia acelera. En ese  mismo tenor se proponen posibles soluciones, donde ALC y la UE, se presentan como actores  protagonistas para evitar que esta debacle se siga llevando a cabo. 

La hipótesis que se sostiene es que las dos regiones deben ser un ejemplo de cooperación para  fomentar la visión común de destino global, bajo los principios y valores fundadores de  Occidente. Contrastando el comportamiento aislacionista del país propulsor del  multilateralismo, que parece haberlo abandonado. En este sentido, las dos regiones se presentan como los bloques claves para la defensa del multilateralismo. Esta debe estar centrada en la  transformación y adaptación al periodo histórico que el mundo está protagonizando, siguiendo  los principios de la Carta de las Naciones Unidas y los Objetivos de desarrollo Sostenibles (ODS)  2030.

INTRODUCCIÓN 

Con un Occidente que ha perdido valores esenciales de solidaridad, fraternidad y el cultivo de  virtudes que trascienden a las debilidades del espíritu, la visión oriental basada en sólidos valores  éticos confucianos o religiosos hinduistas y musulmanes, desplazará a un Occidente  engolosinado en una visión eurocéntrica que trajo un período como el de la modernidad, en el  que el eje transatlántico convirtió a Occidente en hegemónico y central, pero que ya se ve  desplazado por un mundo que volvió al Asia. 1 

Los estados, al igual que los imperios: nacen, se desarrollan y mueren. El objetivo de estos  mientras crecen es conquistar su espacio vital, o sea, el espacio geográfico que necesitan para  desarrollarse y satisfacer sus intereses y necesidades. Después de haberse consolidado, conocen  un periodo de apogeo y bienestar que hace que se olviden los principios y valores fundadores,  aquellos que permitieron el nacimiento del imperio, sustituyéndolos por los bajos instintos y los  deleites, lo cual conlleva como consecuencia el declive. Una característica de todos los imperios  en decadencia es que están ahítos de placeres mundanos y pierden de vista el bien común. Un  ejemplo se puede encontrar en el Imperio Romano, cuyo descenso estuvo caracterizado por  conflictos internos que aumentaron la debilidad de Roma; esto causó una crisis, la cual llevó a la  caída del mismo y a un cambio de época. 

Actualmente, el mundo vive una época de transición, caracterizado por una geopolítica del caos.  ¿Esto quiere decir que la caída de la civilización occidental está próxima? Solo la historia puede responder esta pregunta, pero los acontecimientos en el escenario internacional, con nuevos  protagonistas geopolíticos, encaminan a pensar que Occidente es un imperio en declive. La  sociedad occidental está basada en el eurocentrismo, nacido hace quinientos años, en la época  de la modernidad y del Descubrimiento y la Conquista, momento en cual Europa comenzó su  geocultura dominante, esto trajo como consecuencia que muchos siguieran este modelo de  desarrollo, pero en el presente hay otros patrones que parecen tener más éxito. La pregunta que debe hacerse Occidente ahora es: ¿Qué hacer ante el colapso que se aproxima? Analizar las  causas profundas y encontrar soluciones conjuntas o dejar que la historia siga su curso y  adaptarse a los acontecimientos. 

Examinando los acontecimientos del pasado, no se puede olvidar que el fin de la Segunda Guerra  Mundial significa también la instauración de un nuevo orden internacional, en el cual los EE. UU.  se va consolidando como imperio, hasta 1989. Esta se convierte en la fecha simbólica de la caída  del muro de Berlín, cuando triunfa sobre la Unión Soviética, definiéndose definitivamente como  potencia mundial hegemónica.  

Los EE. UU. en su papel de primera potencia creó organizaciones internacionales y es él mismo  quien las está desarticulando: los acuerdos de libre comercio, los acuerdos de Bretton Woods, la  Organización Mundial de Comercio (OMC), la UNESCO y la Organización Mundial de la Salud  (OMS). Es esta nación quien establece, posguerra, un orden bajo Naciones Unidas que al día de  hoy parece estar destruyendo y quitándole credibilidad. La pregunta sería: ¿con qué finalidad?  Frente al comportamiento de los EE. UU., la UE y la ALC deben unirse para defender los valores  que fundaron Occidente y juntos promover la cooperación entre las naciones. 

El multilateralismo está atravesando una profunda crisis que puede ser la gota que derrame la  copa del declive del imperio occidental. Esta forma de resolución de controversias está basada en la confianza y la colaboración mutua entre los estados, promoviendo la paz y la prosperidad.  Se fundamenta en la convicción de que los amplios intereses mundiales, deben anteponerse a  los individuales de cada país. El mismo nació posteriormente a las dos guerras bélicas, las cuales dieron a entender que la paz y la seguridad no están a salvo sin una cooperación, porque los  nacionalismos y antagonismos llevan a la humanidad hacia un sendero de autodestrucción.  

Producto de la voluntad de evitar otro conflicto, en 1945, nacen las Naciones Unidas y los Acuerdos de Bretton Woods, que a su vez dieron luz al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al  Banco Mundial (BM). Su objetivo era preservar las generaciones venideras del flagelo de la  guerra y garantizar estabilidad económica y financiera. 

Todos los países del mundo tienen representación ante la Asamblea General de la ONU, no  obstante, la organización enfrenta retos sin precedentes. La crisis sanitaria de la COVID-19 pone  al gran propulsor del multilateralismo a enfrentar grandes retos, debiendo mostrar cohesión  frente al contagio mundial, la peor crisis después del segundo conflicto global y de la Gran  Depresión de 1929. A esto se suman el cambio climático, el hambre que aumentará como  reacción al confinamiento, la recesión económica y pérdida de empleos; los refugiados y la guerra fría entre los EE. UU. y China. Estos son algunos de los malestares mundiales que la  organización debe enfrentar en su 75° aniversario, lo que ha llevado a muchos a preguntarse si  realmente ha sido efectiva y si aún es relevante. A partir de aquí surge la actual crítica al  multilateralismo, sin embargo, este ha demostrado ser el único medio mediante el cual los países  logran cooperar de manera pacífica y duradera. La situación sanitaria debe ser enfrentada a  través de este principio: ningún Estado logrará salir a camino mediante el aislamiento y el cierre de  sus fronteras. No hay manera de resolver una crisis sanitaria de esta magnitud sin los elementos  actualmente existentes que son los de la colaboración entre las distintas sociedades. La  pandemia lo que evidencia es que el aislacionismo es ineficiente.  

¿Todo esto es suficiente para evitar el colapso de Occidente? La transformación debe ser más  profunda, Occidente debe asumir valores trascendentales y superar los encantos materiales,  reconciliándose con su pasado, volviendo a lo clásico y reviviendo esa visión humanística que lo  sacó del oscurantismo medieval y que lo convirtió en un mundo deslumbrante.2 

RELEVANCIA DE LA UE Y ALC FRENTE AL MULTILATERALISMO 

Europa es la cuna de la cultura Occidental, la madre patria de las Américas. Esta representa el universo de valores, costumbres, prácticas, tradiciones, creencias religiosas, sistema económico  y organización político-social representativos de las sociedades occidentales. Todo esto es el  producto de siglos de historia. 

Por este motivo, frente al comportamiento aislacionista y proteccionista del gobierno de los EE.  UU., que irrespeta el multilateralismo, la UE y ALC, se presentan como dos regiones claves para  el fortalecimiento y defensa del mismo. Donald Trump ha acusado a la OMS y a la OMC de actuar  a favor de China, cuestionando su imparcialidad. Ha salido del acuerdo de París sobre cambio  climático, ha tratado a sus aliados europeos como socios, retirando tropas de Alemania,  afirmando que el costo de la organización es muy alto para los beneficios recibidos, sin contar la  actitud que ha adoptado frente a la pandemia.  

El multilateralismo nace en Occidente, propiciado por un EE. UU. que estaba ascendiendo como  potencia hegemónica y por una Europa destruida por haber sido protagonista de un conflicto  bélico. Esto fue posible por los valores compartidos por estos dos continentes: libertad de  expresión, defensa de los derechos humanos, estado de derecho, igualdad, defensa a la  democracia, entre otros. 

Por una decisión estratégica, los EE. UU. parece abandonar el multilateralismo, por lo tanto,  defenderlo es indispensable, porque ha demostrado ser la única vía pacífica de resolución de  controversias. Además, la cooperación y la ayuda mutua son más que nunca necesarias, para  poder enfrentar la crisis sanitaria. En este respecto entran en juego la UE y ALC. No se puede  ignorar que existe una diferencia en desarrollo económico muy marcada entre los dos, pero  comparten numerosos valores. Además de ser los bloques occidentales restantes excluyendo a  los EE. UU., por lo tanto, están llamados a unirse y a evitar la debacle occidental. 

Por otro lado, la República Popular de China, también defiende esta forma de resolución de  controversias, pero el acercamiento a esta se cuestiona cuando Occidente se da cuenta de que  los principios fundadores no son los mismos. No obstante su apertura económica, este sigue  siendo un país de régimen autoritario, donde no hay un gobierno elegido bajo consenso popular  ni garantías de derechos humanos, donde se mantiene un progreso económico, para tener  contenta a una población que no puede opinar. 

Hay que tener presente que la sociedad global se encuentra ante un cambio de época, esto lleva  a replantear la visión del mundo. Ante esta transformación, el papel de ALC y de la UE debe ser  replanteado y estudiado. La relación existente entre Europa y América Latina tiene larga data. La misma inicia aquel 1492, como narran los libros de historia universal, cuando Cristóbal Colón, por  un error de cálculos descubre un hermoso continente. Este luego fue llamado América o Las  Américas, para distinguir la diferencia existente entre el norte y el sur. La historia siguió su  ajetreado curso y en ella se produjeron las independencias, a partir de ahí las colonias siempre  han tenido una subordinación cultural del viejo continente y han mantenido un contacto a través  de vínculos comerciales y políticos. 

La historia permitió que el gigante del norte interrumpiera la influencia europea en el continente,  ganando la guerra contra España para los territorios de Cuba y Puerto Rico y a través de la  doctrina Monroe: América para los americanos. Las relaciones han experimentado diversas  etapas, siempre al interior de un marco de amistad y respeto mutuo. 

Dado que la decadencia de Occidente es la consecuencia de la pérdida de los valores fundadores,  la UE que es la cuna de la cultura, debe propiciar el clima intelectual que permita volver a lo  clásico y rescatar los orígenes. 

CONSECUENCIA DE LA PANDEMIA EN LA UE Y LA ALC 

Actualmente, estas dos regiones han sido duramente golpeadas por la emergencia sanitaria, la  cual llegó primero a la UE. Esto puso a prueba sus economías y sistemas sanitarios, sumándose a  la crisis de 2008, al Brexit, al debilitamiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte  (OTAN) y a la falta de tacto con la cual el presidente Donald Trump está tratando sus aliados  europeos.  

La pandemia lo único que ha hecho es acelerar procesos que ya se habían iniciado 3. De hecho  esta sacó a la luz los problemas internos de la UE, como la falta de cohesión, las rivalidades, los  nacionalismos y egoísmos que llevaron en el siglo pasado a las guerras mundiales. Es evidente  que esta unión es fruto de la cooperación y el diálogo, prueba de ello es que cuando estos  elementos faltan, se vuelven a vislumbrar aquellos elementos que provocaron los conflictos del  siglo pasado. Pero si esto ocurrió en la UE, con el nivel de institucionalidad que posee: ¿Qué podemos esperar de ALC? Una región con una alta tasa de trabajos informales, criminalidad,  pobreza, desigualdad económica y con sistemas sanitarios casi inexistentes. 

Cuando la pandemia llegó a la vieja colonia, como era de esperarse, trajo consigo más  incertidumbre: colapsaron los sistemas sanitarios. La pandemia agravó situaciones en países,  que antes de ella ya se encontraban sumergidos en una grave crisis económica y política, como  es el caso de Venezuela, Ecuador y Perú, pero cada país tenía su propia realidad económica,  política y social. 

Un factor positivo es la alta tasa de población joven, esto se puede decir que es una ventaja  respecto a la UE, ya que el 17 % de la población de ALC tiene entre 15 y 24 años de edad. 4 

La pandemia de todos modos llegó en un momento en el cual el orden liberal internacional  desarrollado desde la Segunda Guerra Mundial y afianzado a partir del fin de la Guerra Fría, se  enfrentaba a una compleja transición, a partir del declive de la relevancia global de la OTAN. 

En el escenario internacional actual, todo indica que el centro de gravedad se movió y que  Occidente ha dejado de ser el centro del mundo. Algo preocupante porque, aunque los valores  del confucianismo chino son moralmente correctos, no es lo que funciona en la sociedad  occidental.  

La elección de Donald Trump y su discurso antichino han propiciado el aislamiento y  proteccionismo del gran gigante del norte, quitándole credibilidad a aquel orden liberal creado  en el 1945. No obstante este comportamiento agresivo contra Pekín, la guerra fría que el  presidente estadounidense mantiene, no es con el propósito de hacer colapsar a China, sino  parar su crecimiento económico por algunos años y tener el tiempo necesario que le permita  recuperar a los EE.UU. esa primacía económica que ha perdido.  

En el mundo interdependiente en el cual vivimos, no se puede hablar de guerra fría como se hacía  en el siglo pasado entre la Unión Soviética y los EE.UU., porque el colapso de un Estado,  repercute en el mundo entero. Esta guerra fría moderna, afecta a todos, en particular a la UE y  ALC, porque desde siempre han sido dos regiones muy dependientes económicamente e  ideológicamente de los EE.UU. La actual decisión de Trump de atacar el multilateralismo, hace  necesaria la alianza UE y ALC como puentes de fortalecimiento y defensa del orden liberal. 

No obstante, la emergencia sanitaria ha traído numerosos retos para estos dos bloques. Partes  de ALC se han convertido en zonas críticas por la pandemia, exacerbada por estructuras de  protección social débiles, sistemas de salud fragmentados y profundas desigualdades. La COVID 19 provocará en la región la peor recesión de los últimos 100 años y se estima que generará una  contracción del 9,1 % del producto interno bruto (PIB) regional en 2020. Esto podría aumentar el  número de personas en situación de pobreza en América Latina en 45 millones (hasta llegar a un  total de 230 millones de personas) y el número de personas en situación de extrema pobreza en  28 millones (llegando a un total de 96 millones de personas), poniéndolas en riesgo de  desnutrición.5 

Gobiernos de países de ingreso medio se encontraron con la necesidad de hacer frente a una  situación nunca antes vista, con sistemas sanitarios muy precarios, aplicando medidas de  emergencias; y tratando de preservar la democracia, los derechos humanos, el estado de  derecho y los avances logrados en materia de paz.  

Las medidas de distanciamiento físico necesarias para controlar la transmisión, que incluyen la  suspensión de actividades no esenciales y cuarentenas, tienen consecuencias en términos de  pérdida de empleos y de ingresos. Un grupo particularmente vulnerable son los trabajadores  informales, en su mayoría mujeres, que representan el 54 % del empleo total en la región. La crisis  afectará más gravemente a las mujeres, que se encuentran sobrerrepresentadas en las  actividades económicas más golpeadas por las medidas de contención del virus y en los sectores laborales más expuestos al contagio. Además, el confinamiento ha recargado el trabajo de  cuidado, al tiempo que las ha expuesto a mayores riesgos de violencia, incluido el femicidio.6 

La pandemia irrumpe en la región en un escenario económico, social y político complejo y su  impacto no ha sido mejor que en otras zonas del mundo. La cuarentena ha obligado a personas  que viven del trabajo informal a verse en una situación de vulnerabilidad. Por otro lado, la ayuda  proporcionada por algunos Estados no es suficiente para garantizar la subsistencia digna de  muchas familias y madres solteras. 

La pobreza extrema aumentará como consecuencia del confinamiento, provocando mayor  desigualdad y con ella crecerá el número de marginados, lo cual provocará descontento social.  Esto causará que un mayor número de jóvenes se dediquen a delinquir en un continente con muy  poca seguridad social, con muy mal manejo de la delincuencia y del tráfico de drogas. Además,  hay que agregar que la brecha digital ha causado que miles de niños no puedan continuar con  sus clases a causa de la falta de aparatos electrónicos, energía eléctrica y por consiguiente  internet.  

La recuperación posterior a la pandemia debería ser una oportunidad para transformar el  modelo de desarrollo de ALC y, al mismo tiempo, fortalecer la democracia, salvaguardar los  derechos humanos y mantener la paz, en consonancia con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.7 

La pandemia ha llegado a ALC, las consecuencias son evidentes, ahora se debe pensar en cómo  recuperarse, cómo salir fortalecidos. En esta recuperación es importante seguir los principios  enunciados en la carta fundacional de la ONU, además de propiciar un desarrollo sostenible. No obstante el avance económico respecto a ALC, la Comisión Europea no pronostica un buen  futuro económico para 2020, pues calcula que la UE experimentaría una recesión “histórica” con  una caída del PIB del 7,4 %, mientras que el de la zona euro bajaría un 7,7 %. La inflación también  disminuirá y se estima que el desempleo aumentará.8 

Al igual que ALC, la UE tendrá una recesión económica en los 19 países que pertenecen al euro,  así como para los 27 que están en la UE. Con un consiguiente aumento del desempleo del 7,5 %  del 2019 al 9,6 del 2020 en la zona euro, mientras que en los 27 de la UE se pasará del 6,7 % de  desempleo que hubo en 2019 al 9%.  

Los países del sur sufrirán un mayor impacto, dado que fueron protagonistas de los primeros  brotes, además se encuentran en una posición fiscal más delicada. Las consecuencias de la crisis  de 2008 aún están presentes en esta zona, además de que el coronavirus para por completo el  sector turismo, un factor muy importante en los países del área mediterránea. 

El turismo es una de las fuerzas motrices esenciales del empleo y del crecimiento, pero el COVID 19 ha cambiado drásticamente esto. El impacto en las empresas turísticas y en sus trabajadores,  que en su mayoría son mujeres jóvenes, no tiene precedentes. Sería oportuno impulsar políticas  a gran escala y, en particular, a nivel internacional y nacional, en consulta con los gobiernos, los  representantes de los empleadores y de los trabajadores y tomando en consideración las normas  internacionales del trabajo de la OIT. 9 

El sector turismo será uno de los más afectados y de los que tomará más tiempo para  recuperarse. Un gran problema que deberán enfrentar aquellos países con grandes flujos  turísticos, incluyendo los del área del mediterráneo y del Caribe. 

La UE, después de vaivenes, aislacionismos, cierres de fronteras, rivalidades y fuertes  nacionalismos, el 21 de julio de este año, ha logrado concluir un acuerdo, llamado “Next  generation UE”, para impulsar la salida de la crisis económica provocada por la COVID-19. El  mecanismo de Facilidad de Recuperación y Resiliencia (FRR), es el instrumento más cuantioso  con 560.000 millones de euros en cuatro años, para un total de 750.000 millones. 

En ambas regiones, en todos los sectores de la economía, la COVID-19 ha destruido años de  avances y duro trabajo. La recuperación debe propiciarse siguiendo los principios de desarrollo  sostenible y respetando las pautas de las instituciones multilaterales para salir fortalecidos. 

PAUTAS DE LA OMS 

El órgano multilateral de la ONU, encargado de dar pautas respecto a la situación sanitaria, es la  OMS, que en su discurso en ocasión del 75° aniversario de las Naciones Unidas, comunicó tres  mensajes: el primero en referencia al acceso equitativo a las herramientas de lucha contra la COVID-19, para el cual pidió a los gobiernos apoyar el acelerador del acceso a las herramientas  contra la pandemia (Acelerador ACT). Esta iniciativa pretende fortalecer los sistemas de salud,  promover el acceso equitativo a las pruebas, los tratamientos y las vacunas a nivel mundial. El  segundo sobre el mantenimiento del impulso hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo  Sostenibles (ODS). El tercero alerta sobre un próximo brote al cual todos deberán hacer frente.  

La región ALC es muy vulnerable por sus altos niveles de informalidad laboral, pobreza y  desigualdad, además de poseer sistemas de salud frágiles y sin protección social, añadiendo a  esto que una parte importante de la población vive en condiciones de vulnerabilidad que  requieren una atención especial. Europa, por su parte, es una de las regiones del mundo más  afectadas por la pandemia. Para enfrentar las consecuencias de la enfermedad en los ciudadanos  y la economía, la UE ha ido poniendo en marcha una serie de acciones, muchas de ellas  encaminadas a promover la solidaridad.10 

Hay una diferencia marcada entre las dos regiones, mientras UE, ha concluido un acuerdo que le  ha proporcionado la vacuna económica y al mismo tiempo ha salvado la unión, porque de no ser  así, muy probablemente no hubiese sobrevivido. Los países de ALC, no siendo una integración  económica íntegra y estable, deben enfrentar las problemáticas de manera separada, lo cual  hace más difícil encontrar soluciones conjuntas. Para mostrar el compromiso de cooperación,  estos dos actores deben abordar una agenda en conjunto, a mediano y largo plazo, que permita  encontrar respuestas coherentes a las problemáticas, siguiendo los principios de desarrollo  sostenible y del acuerdo de París sobre el cambio climático. 

La pandemia de la enfermedad del coronavirus (COVID-19) demanda la construcción de un nuevo  modelo de desarrollo, con instituciones más redistributivas que tengan mayor preocupación por  las minorías, las mujeres y los adultos mayores, sin olvidar tampoco el cambio climático. 11 

PROPUESTA DE LA AGENDA BILATERAL ENTRE LA UE Y LA ALC PARA ENFRENTAR LAS  CONSECUENCIAS DE LA COVID-19 

Un importante objetivo de desarrollo sostenible propone poner fin a la pobreza en todas sus  formas en todo el mundo. La COVID-19 aumentará los niveles de pobreza y marginalidad, no solo  en ALC, sino también en la UE. Es necesario, por lo tanto, una intervención del Estado para  garantizar la igualdad de acceso a los recursos. Además, urge crear empleos para aquellos que a  causa del confinamiento perdieron su fuente de sustento. La cooperación birregional en este  sentido puede llegar a acuerdos para llevar a territorios latinoamericanos empresas europeas  que van en busca de mano de obra más barata. Esta colaboración beneficiaría a ambos, dado que  muchos inversionistas europeos se han ido a China en busca de bajar los costos de producción.  

Es sumamente relevante aumentar el intercambio de experiencias sobre las políticas públicas,  pero más innovadoras con miradas a un desarrollo estable y que contribuya al cambio de ciclo  económico, teniendo presente la cuarta revolución industrial y la transformación laboral que  obliga la pandemia. Son necesarios por lo tanto planes de protección social sostenibles que  puedan hacer frente a la desigualdad y marginalidad que se avecinan. La UE en materia de  políticas públicas sostenibles, se presenta como un ejemplo para enfrentar la transición  demográfica que ALC deberá enfrentar. 

El hambre es otro factor a tomar en consideración, la cual será causada por el aumento de la  pobreza. La fundación birregional EU-LAC puede colaborar para canalizar ayuda dirigida a los  grupos más vulnerables, que además de ser duramente afectados, no podrán reinsertarse en la  población activa, a causa de la edad avanzada o por ser portadores de enfermedades que le  impiden su reinserción. 

La salud y el bienestar psicológico han sido afectados. Hay que promover políticas para  incrementar los recursos para este sector, garantizando el acceso igualitario a toda la población y promoviendo planes de ayuda psicológica gratuita para quienes se ven emocionalmente  afectados por las repentinas transformaciones. La pandemia ha demostrado que ningún país  estaba preparado para una emergencia sanitaria de esta magnitud.  

El sector salud ha sido el protagonista de la pandemia. En la UE, así como en ALC, colapsaron,  por lo tanto, hay que implementar políticas para mejorarlos y para garantizar el acceso a toda la  población, además de capacitarlo y valorarlo. El mundo se ha dado cuenta que es más importante  un médico que un pelotero, un futbolista o un influencer. 

La fundación birregional puede colaborar para canalizar ayuda europea dirigida a adolescentes y  mujeres en situación de vulnerabilidad. Muchos niños en ALC no podrán seguir yendo a la  escuela, por falta de recursos para acceder a la educación virtual. La ayuda será utilizada para  comprar equipos digitales y materiales gastables necesarios para garantizar la educación en  estos tiempos, y de esta manera evitar que se dediquen a delinquir o a trabajos forzados.  

El quinto objetivo de desarrollo sostenible apunta a lograr la igualdad entre género y empoderar  a todas las mujeres y niñas. En este sentido se han obtenido grandes logros, tanto en ALC, como  en la UE. No obstante, los efectos de la pandemia podrían revertir los avances que se han  alcanzado en materia de igualdad de género y derechos de la mujer. El confinamiento ha  generado más feminicidios y niños atrapados en hogares conflictivos. En condiciones normales,  antes de la nueva situación, la violencia de género era un tema al orden del día, pero en las  condiciones actuales se ha agravado. Compartir las 24 horas con una pareja, sea esta conflictiva o menos, conlleva diferentes vivencias que podrían aumentar los embarazos indeseados, en el  mejor de los casos, y por otro lado o el peor de los casos aumentar los feminicidios. 

Toda esta situación afecta el normal desenvolvimiento psicológico de los niños y adolescentes,  que deben presenciar violencia de género. Esto no solamente hace difícil su vida diaria, sino que  los marca para siempre. Se crean niños traumados, lo cual posteriormente, tendrá consecuencias  negativas para la sociedad. Este fenómeno no es característico sólo de ALC, sino también de la  UE. Hay que hacer más conciencia y colaborar para crear números de emergencia más efectivos  y aumentar los hogares de acogimiento para madres solteras y niños.  

En ALC existen millones de personas, principalmente en las áreas rurales, que carecen de servicios básicos como la falta de agua potable y la instalación de servicios sanitarios higiénicos que les permita lavarse las manos con agua y jabón. Esto hace más difícil reducir la propagación  de patógenos y prevenir infecciones, incluido el virus de la COVID-19.  

La UE representa un ejemplo para ALC en tema de agua limpia y saneamiento, por lo tanto, a  través de la fundación EU-LAC, la cooperación birregional podría crear un fondo destinado a  crear y mejorar los suministros de agua potable. ALC posee el único acuífero que se regenera  solo, el Guaraní, por tal razón, no es por falta de materias primas. Hay que crear un plan para  manejar uno de los recursos más importantes actualmente y por el cual se prevé serán las guerras  futuras: el agua. 

En este contexto se posiciona también la falta de acceso a la energía eléctrica, sin contar la  renovable. En este punto ALC se encuentra en una situación de fragilidad, dado que los servicios  energéticos son clave para combatir la pandemia. Los establecimientos sanitarios necesitan agua  limpia y electricidad para poder funcionar. La pandemia ha puesto a prueba los sistemas  sanitarios de todo el mundo, pero en ALC, no todos poseen energía eléctrica sin interrupción, lo  cual representa un grave peligro. 

El factor energético es clave para garantizar desde el teletrabajo hasta la educación en época de  la COVID-19. La fundación birregional entre la EU y la ALC debe centrarse en proporcionar fondos  a corto y mediano plazo para enfrentar estas problemáticas en el marco del desarrollo sostenible. Es necesario establecer programas de transferencia de tecnología, incorporando al  sector público y privado de forma conjunta y fomentar programas de sensibilización de la  sociedad civil sobre la necesidad del cambio de matriz energética y las consecuencias de no  hacerlo.  

Lograr llevar a cabo esta agenda birregional: respetando las pautas de la OMS, los principios de  las Naciones Unidas y la agenda 2030 de desarrollo sostenible, se traducirá en un aumento de la  credibilidad de ambas regiones a nivel mundial; al mismo tiempo les dará cierto grado de  independencia, dado que desde siempre han seguido las pautas de un EE. UU. que los ha dejado  solos. 

CONCLUSIONES 

La democracia, el libre comercio y los derechos humanos con distintos niveles de éxito han  conseguido un mayor arraigo en ALC y la UE, por lo tanto, estas dos regiones del mundo se  presentan como puentes de fortalecimiento del multilateralismo en época de COVID-19. Por su  credibilidad como actor normativo supranacional, la UE podría liderar iniciativas de promoción y  protección de los derechos humanos a nivel global en alianza con ALC, promoviendo el poder  blando.  

La alianza entre ALC y la UE es esencial para la promoción de este último, junto a la cooperación  internacional, así como para defender el respeto de la Carta de las Naciones Unidas y de sus  organismos multilaterales. Además de respetar el acuerdo de París y los Objetivos de desarrollo  Sostenibles de la agenda 2030. Frente a la administración de Donald Trump, que cuestiona el  orden liberal internacional con iniciativas y decisiones unilaterales, provocando nuevas tensiones  internacionales. Asimismo causar una crisis de los valores occidentales y con ello todo el orden  mundial creado a partir del 1945. 

Hay que poner en marcha una revolución de valores y defender al mismo tiempo la forma de  resolución de controversias que más ha tenido éxito. UE y ALC son los bloques occidentales  claves para ejecutar estas transformaciones. Occidente debe transformarse o se derrumba. La  pandemia acelera dos fenómenos que ya estaban en marcha: la debacle occidental y el cambio de era geopolítica.12 Por esto se hace tan oportuna, necesaria y urgente la unión de estas dos  regiones del mundo. El viejo continente puede presentarse como un actor clave de  transformación de valores, promoción del multilateralismo y poder blando, creando junto a ALC  una visión común de destino global. 

Esta visión debe estar centrada, en el corto mediano plazo, en resolver las problemáticas de la  COVID-19 ya mencionadas detalladamente, y, a largo plazo, en fortalecer la democracia y los  valores que la sustentan, promoviendo gobiernos que respeten el estado de derecho y dejando  a un lado las rivalidades, egoísmos y la falta de visión común de destino que está causando la  decadencia de la sociedad occidental. 

El escenario internacional proyecta una crisis del multilateralismo llevado a cabo por el país  promotor del mismo. Posiciona a un estado lejano de los valores y costumbres occidentales,  como un nuevo e importante actor internacional. Este último defiende el multilateralismo y la  cooperación internacional, como manifestó el presidente Xi Jing Ping en su discurso ante las  Naciones Unidas, pero no el estado de derecho. 

Los valores de la República Popular China, hacen que la cooperación con ALC y la UE tengan  límites importantes en la defensa de la democracia y de los derechos humanos. Además, China  en su defensa por el multilateralismo, lleva a cabo una confrontación dialéctica contra los EE.  UU., una batalla por el relato, de quién cuenta mejor la historia y se presenta ante el mundo como  el más capaz de resolver problemas como estos, pero esta lucha esconde un conflicto potencial  por la hegemonía mundial. 13 

La autora está cursando la maestría en Diplomacia y Servicio Consular.

esmirna.paredes@icloud.com

*La opinión expresada en este documento es responsabilidad exclusiva del autor

Referencias bibliográficas  

12 Ling Almanzar, “Iván Gatón: Occidente …” 

13 Idafe Martin, “Josepp Borel: ninguna parte del mundo podrá superar esta crisis sola”, Clarin Mundo, 30  de mayo de 2020, acceso el 18 de octubre de 2020,

Ling Almanzar. “Iván Gatón: Occidente se transforma o se derrumba”. El Nuevo Diario, 1 de octubre de  2020. Acceso el 15 de octubre de 2020.

United Nations “World Population Prospects 2019”. Acceso el 20 de octubre de 2020, 

United Nations “El impacto del COVID-19 en América Latina y el Caribe”. Acceso el 20 de octubre de 2020, 

Cepal-Ops “Salud y economía: una convergencia necesaria para enfrentar el COVID-19 y retomar la senda  hacia el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe”. Acceso 4 de octubre 2020, 

Lina Aristizába, “Covid-19: la Unión Europea se prepara para la peor recesión desde 1929”, France 24, 6 de  mayo de 2020, acceso el 11 de octubre 2020,

Organización Integral del Trabajo, “El impacto de la COVID-19 en el sector trabajo”. Acceso el 11 de octubre  de 2020,

Euroefe, “¿Qué ha hecho la pandemia?”. Acceso el 25 de octubre 2020,

Nayeli Escalona, “Llama Cepal a construir nuevo modelo de desarrollo, tras crisis por Covid-19”,  Contralinea, 28 de abril de 2020, acceso el 25 de octubre 2020,  

Idafe Martin, “Josepp Borel: ninguna parte del mundo podrá superar esta crisis sola”, Clarin Mundo, 30 de  mayo de 2020, acceso el 18 de octubre de 2020,

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