Coyuntura Geopolítica Mundial, en la Actualidad

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Por: Junior Perez (República Dominicana)

El sistema político mundial es el resultado de una serie de procesos históricos, llamados órdenes geopolíticos mundiales que en cada uno de los periodos históricos vienen a reflejar la estructura y distribución del poder. Cada uno de ellos está liderado por una potencia que establece su hegemonía e impone las normas internacionales a seguir, las cuales son aceptadas y obedecidas mayoritariamente por los demás estados que forman parte del Sistema Mundial (Wallerstein, 1991). En consecuencia, los órdenes geopolíticos mundiales responden en cada periodo a cambios históricos acaecidos en la distribución del poder, los que nos ha llevado al mundo que tenemos en la actualidad, partiendo desde la Geopolítica y la Reconfiguración del Nuevo Orden Internacional.

Desde la perspectiva Geopolítica Continental actual, el escenario más formidable, ha sido la inserción de la República Popular China al mundo, sobre todo su surgimiento como segunda y o futura potencia a corto plazo, esto ha sido así desde el año 1978, cuando China, cambia de paradigma en cuanto a sus medidas de inserción al mundo, todo este nuevo paradigma surge a la muerte de Mao Zedong, y con el arquitecto general de la reforma de apertura de china al mundo Deng Xiaoping,  La meta de la reforma económica china era transformar a la economía planificada de China en una economía socialista de mercado, esto impulso a  la descolectivización de la agricultura, la apertura del país a la inversión extranjera y el permiso a emprendedores de iniciar empresas. Sin embargo, la mayoría de la industria permaneció estatizada e ineficiente, suponiendo una carga para el crecimiento económico. La segunda fase de la reforma, a finales de los 80 y 90, involucra la privatización y concentración de la mayor parte de la industria, si bien la finalidad de este artículo no es enfocarnos en el sistema de desarrollo Chino, sino en cómo cronológicamente llegó hasta lo que tenemos hoy de conocimiento en base a su contexto histórico y geopolítico producto de los avances y medidas implementadas en ese entonces.

Pero esta reconfiguración de un nuevo orden internacional, ha imperado no solo con el surgimiento de China como actor clave, sino de su expansión en miras de formalizar acuerdos comerciales con diversas naciones, y el desliz de poder desplazar a Taiwán del escenario continental, es debido destacar que la República Popular China comparte una rivalidad comercial con China Continental (Taiwán), pero no todos saben que China, ha llevado a cabo una política pacifista, sin la necesidad de utilizar armas o llevar a cabo un conflicto bélico, de hecho los interés de China, son más económicos que políticos en diversos escenarios, entre los cuales podemos observar la inserción de Pekín en Latinoamérica, África, Suramérica y su gran dominio en el mercado asiático, es decir su grandeza se ha diversificado con las medidas y su nuevo rumbo que partió desde el año 1978, lo cual se trazaron una meta de su agenda 2030, donde China podría convertirse en una potencia, pero aun le faltan algunas cosas para lograr su cometido como tal, ya que aún Estados Unidos cuenta con diversas herramientas que el gigante asiático no dispone.

Pero esta nueva retórica, no se puede dejar de lado de países como los Estados Unidos de Norteamérica, quien, con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, ha implementado una política de Proteccionismo Agresivo, distintas a las de su predecesor Barack Obama, el cual tenía una política mas pacifista contra los países de una tendencia socialista, entre los cuales podemos citar a Cuba, con un viaje histórico de un presidente norteamericano a la habana. Este proteccionismo agresivo llevado por la administración Trump, lo ha marcado con alejarse de los aliados que posee en Latinoamérica, lo cual ha dejado ese espacio para que China, pueda penetrar en la palestra del escenario mundial, con una política de exportar deuda a países endeudados, muchas veces por inversiones elefantes blancos y otras veces proyectos de inversiones dudosos.

¿Inversión de Elefante Blanco?  Son inversiones, auspiciadas por el Gobierno Chino, en muchos países, las cuales quedan inconclusas y o muchas veces son producto de herramientas que no terminan dando la funcionalidad para lo cual se adquirieron.

América Latina, en el contexto actual se parece cada vez menos a aquellas utopías de principios de los años 1970, a su vez estas son muy difíciles de sustentar ahora la imagen de unidad latinoamericana o la retórica de una nación común. México como actor clave, América Central, la Región Andina y el Cono Sur se parecen menos entre sí ahora que en cincuenta años atrás. Por lo pronto podemos observar el papel que está jugando Estados Unidos en el hemisferio occidental y a nivel global también se ha modificado, dado a los cambios que ha ido teniendo la sociedad mundial luego de la “Guerra Fría”, y como consecuencia de las varias olas de globalización que las economías del planeta han vivido. A pesar de estos cambios la estructura multilateral de América Latina en su relacionamiento con los Estados Unidos sigue siendo aquella que se construyó como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, y que fue funcionalizada después para regular políticamente al hemisferio a lo largo de los casi cincuenta años que duró la confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética.  Si bien los matices geopolíticos han cambiado América Latina no es y desde América Latina o hay, ninguna Amenaza a la seguridad de los Estados Unidos, independientemente de la naturaleza de la retórica de cualquier presidente Estadounidense, tal es el caso actual de Donald Trump, del cual ha tenido una política de aislamiento para Venezuela y para Cuba, aun así, la región no reviste preocupaciones mayores en términos militares ni económicos.

Este contexto multilateral complejo en América Latina, ha impulsado la necesidad de crear bloques con miras a la formalización del impulso de acuerdos comerciales, para un mejor desarrollo de los países de la periferia, entre los cuales podemos destacar el ALBA, CARICOM, UNASUR; MERCOSUR, y de países como Brasil que ha impulsado acuerdos con otras naciones este acuerdo se llama los BRICS, si bien muchos de ellos no trajeron las expectativas generadas al momento de su creación, ha marcado la confraternización de varias alianzas que han desarrollado proyectos y no se puede dejar de lado que Brasil, con el impulso de diversas medidas en la gestión de Lula da Silva, se convirtió en un gran actor clave en América Latina y en la región andina, dado que por su amplio desarrollo casi logra obtener un asiento en el consejo de seguridad, es decir que se convirtió en un actor clave de desarrollo y liderazgo en toda la región, a sabiendas que tuvo varias problemáticas en ese contexto con cierta rivalidad con la gestión Chávez en Venezuela, lo cual Lula, no estuvo de acuerdo en su inserción al MERCOSUR, esto indica que América Latina se transforma y a la vez se recupera de las décadas de estancamiento que precedieron y en la ultima en particular ha crecido en modo significativo.

No podemos dejar de lado la expansión que ha conllevado este proceso, lo cual citamos el evidente fracaso que tuvo el modelo económico de mercado que encarnó el Consenso de Washington de 1980, hasta principios del siglo XXl, no sólo en términos de crecimiento económico, que era su matriz central, sino que también ha traído como consecuencia un desastre en resultados de desarrollo humano y de equidad. No hay políticas sociales, se erosionan los estados, se debilitan las instituciones y finalmente se produce una desestabilización democrática en toda la región, entre ellas citamos las más recientes, tales como el Golpe de estado en Honduras, 2009, el golpe de estado a Fernando Lugo en Paraguay 2012, y la destitución de Dilma Rousseff en Brasil 2016,es evidente que el mundo está cambiando, y lo hace de forma acelerada, tal es el caso del surgimiento de potencias emergentes, ha dejado claro la línea que nos conduce a un “Nuevo Orden Internacional”, sin embargo este camino no ha conducido hacia una mejor gobernanza.

¿Distanciamiento o Incidencia Política?

El alejamiento estadounidense del multilateralismo y la erosión del unipolarismo han ido abriendo ventanas de oportunidad hasta hace poco inexistentes para que nuevos actores se asomen, o vuelvan a hacerlo, en la región. Empujada por la fortaleza de su extraordinario éxito económico, China, en los últimos años, ha incrementado su capacidad de proyección en la región. Además de mantener un creciente comercio con Latinoamérica, los enormes bancos y empresas chinas están en proceso de incrementar sus préstamos e inversiones directas en la región. De hecho, los últimos reportes económicos del año 2019 indican que China se ha convertido en la principal fuente de financiamiento de proyectos de desarrollo regional, superando a organismos tradicionales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo. A ellos se agregan las inversiones cuantiosas de empresas como el gigante petrolero Sinopec en Argentina, Ecuador o Venezuela, de múltiples empresas mineras chinas en Chile, Perú, Colombia, Brasil y México, o del coloso tecnológico Huawei, en todas partes. No es casual que la CELAC haya incorporado entre sus objetivos estratégicos la ampliación de las relaciones políticas, económicas y comerciales con Beijing.

El comienzo del nuevo milenio ha visto a la región latinoamericana moverse en un entorno internacional donde el debilitamiento del unipolarismo estadounidense y del multilateralismo neoliberal han producido una importante diversificación de las posibilidades de interacción política y económica. La geopolítica latinoamericana Post-Guerra Fría se transfigura y se despedaza, sin que emerja, sin embargo, un nuevo orden. Es por ello que el momento actual no permite vislumbrar con claridad hacia dónde se moverá la región. Entre otros motivos porque los grandes actores, como China y Rusia, no parecen tener un proyecto ideológico atractivo y realmente alternativo al estadounidense. Es más, queda claro que apostar en exceso por un acercamiento a China plantea riesgos, en tanto su modelo o posible proyecto de hegemonía no parece ser más benigno que el estadounidense, por lo cual no produce incentivos estructurales para transitar hacia ella.

Con todo esto, quizás pueda sugerirse que el momento actual puede ser propicio para que América Latina, en lugar de transitar hacia un nuevo paraguas hegemónico, ofrecido por diversas superpotencias, aproveche el relativo vacío de la coyuntura para reforzar sus procesos de integración internos, que ya tienen una larga historia y un complejo marco institucional y que, de salir fortalecidos, podrían ayudar a proteger en el futuro la autonomía política de la región. En el caso de Sudamérica debe observarse que, si bien el Mercosur ha perdido cierto dinamismo, sigue siendo una de las fuentes potenciales más grandes para una futura expansión económica de todos los países de la zona. Pero, además, este proyecto no se limita a la dimensión económica y comercial, al contar con iniciativas comunes que abarcan desde la infraestructura hasta las telecomunicaciones, la ciencia y tecnología en la educación, la cooperación fronteriza en la lucha contra los ilícitos transnacionales y la promoción integral de los derechos humanos. Estos debieran y podrían ser retomados con fuerza. La nueva integración podría articularse dentro de un modelo político-ideológico distinto del neoliberal que, si bien ha reducido la distancia en términos de riqueza entre el Sur y el Norte del mundo, ha generado un aumento dramático de las desigualdades dentro de los países. Es decir, los Gobiernos de la región podrían apostar por un proyecto de integración latinoamericano no neoliberal que, en lugar de apuntalar los fenómenos de híper-liberalización, contribuya a generar nuevas estructuras regionales de gobernanza de los procesos globales político-económicos.

Es por eso que destacamos que América Latina y el Caribe, configuran una región diversa y heterogénea en un mundo en proceso de mutación, Las formas y los tipos de inserción internacional de los países de la región responden a miradas político-estratégicas distintas y eso se refleja en sus relaciones con otras regiones del mundo. No obstante, la región ha buscado y aun busca diseñar instrumentos o instituciones que la representen y proyectan intereses compartidos. La globalización ha incidido mucho y se ha convertido en el factor de mayor incidencia en el sistema de actores y agentes económicos, políticos, sociales y culturales del sistema internacional, tanto en jerarquización de estos como en sus capacidades de acción y reacción.

Dejando de lado la retórica de Estados Unidos y China, la Unión Europea, se está tejiendo una red de acuerdos de asociación para fortalecer los vínculos que conduzcan a una concreción de la asociación estratégica con la región, por lo que ha llevado a desarrollar una cooperación en la región sin precedentes, producto de eso se ha fomentado flujos económicos, sociales y en materia de derechos humanos, pero la gran debilidad de la Unión Europea, es que no ha sabido tener un manejo sostenible en materia de su política exterior, dado que esa política debe de enfocarse en vínculos de diversos foros y procesos de coordinación e integración multilateral, regional para tener una creciente multipolaridad.

En cambio, en la Unión Europea, no se puede dejar de lado como actor clave, dado que concentra las grandes mayores economías del planeta, entre ellos como actor clave citamos a Alemania, esto ha dejado visto que Alemania es el motor económico de la Unión Europea, pero también ha demostrado ser su mayor freno geopolítico. Aunque mantiene una postura muy europeísta, su dependencia de las tres grandes superpotencias Rusia, Estados Unidos y China, le impide actuar ante ellas con contundencia. Una Unión Europea fuerte necesita tener una estrategia coherente hacia el resto del mundo, y Alemania está siendo un obstáculo para conseguirlo. El papel importante Alemania, en este bloque ha sido importante, dado a su potencial y el liderazgo que tiene Angela Merkel en la región ha sido el impulso principal de su motor económico en los demás países, sin embargo las debilidades que tiene este bloque es la Crisis de Grecia generada en el año 2009, está inició a fines de 2009 como una de las primeras cuatro crisis de deuda soberana en la zona euro conocida más adelante como la crisis de deuda europea, la crisis del euro soberana europea surge como consecuencia de una combinación de factores complejos. Entre ellos están la globalización de las finanzas, las fáciles condiciones para acceder al crédito entre 2002 y 2008 que incentivaron prácticas de préstamo de alto riesgo, la crisis económica de 2008-2012, los desequilibrios en el comercio internacional, la existencia de diferentes burbujas en el sector inmobiliario que durante la crisis fueron pinchadas, la recesión global de 2008–2012, la política fiscal elegida en relación a los ingresos y gastos gubernamentales, y el acercamiento dado a la gestión del rescate de entidades bancarias y tenedores privados de obligaciones por los gestores públicos, asumiendo las deudas privadas y socializando las pérdidas. Uno de los grandes problemas producto de esta crisis es que el principal actor clave en este caso Alemania se oponía a, porque a Alemania le tocaba ser el mayor contribuyente individual. Desde este punto de vista se pueden mencionar diversas crisis en el Bloque, tales como: Crisis de Portugal 2011-2014, Crisis de Chipre 2013-2014. Etec.

¿Estabilidad del Bloque o Quiebre?

 En un momento de competición entre potencias emergentes, se vuelve cada vez más importante consolidar la Unión Europea y llegar a tener una capacidad real en acción exterior. La UE debe hacer los deberes y fortalecerse desde dentro para reafirmarse globalmente. Esto significa, en primer lugar, reforzar el euro. Cuanto más coordinamos las políticas financieras y económicas de los Estados pertenecientes al euro, más estable será la moneda común. Solo puede haber una moneda estable y fuerte, que además desempeñe un papel global, si todos los miembros de la unión monetaria se comportan responsablemente y se comprometen a ser solidarios.

Pero una Europa fuerte tiene también que coordinar mejor su política exterior. En un mundo de potencias emergentes, los principales poderes europeos tienen que coordinarse y relacionarse más intensamente, poniendo sus recursos al servicio de una política exterior y de seguridad europea común. La preocupación de la Unión Europea ha llevado que China que no es solo un socio, sino sobre todo un competidor y un rival sistémico– forzará a Europa a cooperar. China amenaza con poner a la UE en guardia con su vertiginoso poder económico, sus ambiciones tecnológicas y sus crecientes aspiraciones geopolíticas. Con el fin de proteger su soberanía y mantener su competitividad internacionalmente, la Unión tiene que encontrar una respuesta común. Una estrategia conjunta hacia China de la UE de los Veintisiete llega con retraso, pese a ser alcanzable; hasta ahora siempre se ha fracasado debido a la falta de voluntad para coordinarse y poner los intereses comunes por delante.

Con respecto al sur geográfico, hay mucho más terreno común entre Francia y Alemania de lo que a veces parece. La crisis migratoria de los últimos años muestra claramente a Berlín la urgencia de una estabilización regional en Oriente Próximo, el norte de África y el Sahel. La estabilización de Irak y la continuación del proceso político en Libia son centrales para ambos Estados. Al mismo tiempo, Alemania reconoce que tiene que involucrarse más en el Sahel para que la región no se convierta en un nuevo santuario para el terrorismo islámico. Este compromiso debe ser integral e ir más allá de una presencia puramente militar, definiendo y persiguiendo objetivos económicos, diplomáticos y humanitarios. Europa en pleno siglo XXI conserva un enorme potencial. Los cimientos del orden liberal son sólidos a pesar de todos los desafíos, y el desempeño económico de Europa y sus activos científicos y tecnológicos son inmensos. Lo que falta es la voluntad política para unir todo esto en una estrategia. Si París y Berlín unen fuerzas más estrechamente, si desarrollan un terreno más común en geopolítica y sobre todo en protección climática, entonces Europa puede seguir siendo un modelo de éxito a la luz de una competencia global cada vez más dura. Puede convertirse en una potencia que da forma a un futuro más esperanzador del bloque.

África y Medio Oriente, Conflictos y Recursos:

Las Guerras en Medio Oriente y el Continente Africano, han sido el principal problema de algunos países de esas regiones poder emerger, de hecho muchos de ellos con cuantiosos recursos para poder ser garante y referente para algunos países de occidente, estos países desempeñaron crecimiento no solo en lo económico sino en lo social, pero no se puede dejar de lado su contexto histórico, citando el desarrollo que tuvo la “Primavera Árabe”, que termino con el asesinato de Mohar el Gadafi, quien era un garante clave en la región, en primera instancia fue un actor y socio clave de los Estados Unidos, pero después de su giro hacia algunos países considerados de tendencia izquierda, Washintong, empezó a verlo como un problema en la región, por lo que desato una guerra a lo interno en Libia, Gadafi había llevado a Libia a su mejor esplendor y sobre todo con su desarrollo. No se debe de olvidar Cuando una persona de occidente escucha hablar de Oriente Medio suele relacionarlo con la Tierra Santa, el canal de Suez, la nafta y con el conflicto árabe-israelí, sin embargo, esta área era un foco de conflictos mundiales y lo había sido durante siglos, ya antes de la construcción del canal de Suez, del primer motor de combustión interna o del primer proyector cinematográfico. La mayoría de los grandes imperios de la historia estaban estrechamente ligados al Oriente Medio o bien lo controlaban. Los faraones, los asirios, babilonios, persas y, en los siglos lX y X, los árabes que dominaban ciertas partes de Europa durante algunos siglos), pertenecían a esta región. En el período de tiempo entre el Imperio Persa y el árabe dominaban los Griegos y los romanos; después de los califas árabes vinieron los Turcos, y después de los Turcos, poderes múltiples se disputaban esta área y resultaron finalmente ganadores los británicos y los franceses.

En el año 1830 en adelante Gran Bretaña se vio involucrada de un modo especial y creciente en el Oriente Medio. Suele contarse que Pedro el Grande, de Rusia (quien imperó desde el año 1678 hasta 1725), dio como consejo a sus sucesores en el trono el de «acercarse todo lo posible a Constantinopla y a la India sobre todo penetrar hasta el golfo Pérsico. Pero los zares, a pesar de casi dos siglos de tales intentos, fallaron en alcanzar el Mediterráneo. La Unión Soviética, después de la II Guerra Mundial, tardó menos de dos décadas en lograr aquello en que los zares no tuvieron éxito. Los alemanes, tan ansiosos en lo de apoderarse de esta región estratégica, como las otras grandes potencias rivales, tampoco lo habían logrado, salvo en alguna ocasión y de modo pasajero tan sólo; dos guerras mundiales acabaron con esas vanas esperanzas suyas y que fueron los sueños tanto del emperador Guillermo II como también de Hitler, esto deja claro la gran asociación que tiene Europa con Medio Oriente y África.

La Importancia de esta zona, en vista de que la situación del mundo árabe tiene su gran significación en la política mundial contemporánea, como quedó demostrado en las guerras de 1967 y de 1973 entre los Israelíes y los Árabes, habrá que aclarar los términos empleados en relación con todo ello. El mundo árabe comprende la región que se extiende desde la frontera Irán-Irak hacia el Oeste hasta las márgenes atlánticas de Marruecos y desde los límites meridionales de Turquía, más al Sur y pasando por la península de Arabia y Egipto, a Sudán. (Estado no árabe es Israel, e Irán suele ser incluido entre países árabes cuando se discuten asuntos relacionados con el petróleo del golfo Pérsico.) En el África norcentral y noroccidental suelen considerarse como límites meridionales del mundo árabe las fronteras meridionales de Libia, Argelia y de Marruecos.

La particularidad de esta zona de Oriente Medio se ha caracterizado que Irak mantiene relaciones relativamente buenas con casi todos los países comunistas y se ha fiado del llamado bloque comunista en lo que a ayuda militar se refiere. En abril del año 1972, Irak y la URSS firmaron un tratado de amistad y cooperación. Hoy por hoy, Francia y la URSS son los dos mayores socios comerciales del Irak. Irak emplea la mayor parte de sus elevadas rentas devengadas de la venta del petróleo para desarrollar sus recursos naturales y su base industrial. Aun a pesar de esos ingresos obtenidos con la venta de su petróleo, Irak recibe ayuda económica de varias fuentes. De hecho, uno de los países que en la actualidad que es miembro del G-20 es Arabia Saudita quien en el año 1974 Arabia Saudita ascendió bruscamente a la categoría de cuarto Estado más rico del mundo y dentro de poco superará a todos, menos a Alemania Occidental, todo esto de la mano de su alto potencial de petróleo.  Muchos países de Oriente y África, pese a tener todos estos potenciales han enfrentado una problemática que es los pueblos de estos estados siguen viviendo en unas condiciones que los occidentales llamarían niveles de pobreza, aun a pesar de las riquezas que les proporciona el petróleo y que van hinchando las arcas de sus gobiernos, uno de estos países por ejemplo son Guinea Ecuatorial y Nigeria, que han descubierto petróleo en sus países y pues sus ciudadanos aun viven en la marginalidad debido a que los gobiernos se han servido de estos recursos y no han dinamizado el potencial social para que su gente salga de esa brecha. 

Kuwait, Esperanza? En ninguna parte del mundo llenan las riquezas obtenidas con la venta de petróleo los bolsillos de los ciudadanos corrientes tan a fondo como en Kuwait. Este pequeño emirato del golfo Pérsico, con unos 850.000 habitantes, aprovecha sus sustanciosos ingresos obtenidos con la venta de petróleo exportado (1,3 billones de dólares USA en el año 1971) para mimar a sus ciudadanos, tan indigentes antaño, proporcionándoles educación gratuita, asistencia médica y empréstitos para viviendas; tampoco pagan los kuwaitíes impuestos y, por cierto, trabajan muy poco. Y Donde queda Kuwait: El Estado de Kuwait está situado en el ángulo nordeste de la península Arábiga; limita en el Norte y Oeste con Irak, en el Sur con Arabia Saudita y en el Este con el golfo Pérsico. Los kuwaitíes son primitivamente de origen árabe, pero hoy por hoy menos de la mitad de ellos son indígenas. Gran número de árabes de los Estados vecinos se han establecido en Kuwait, sobre todo desde que la producción de petróleo empezó a aportar prosperidad a finales de la década de 1940. Entre los habitantes de Kuwait hay también una notable comunidad de iraníes. Por lo que en nuestros días ha desatado grandes problemáticas entre los Chitas y los Sunitas.  A diferencia de otros estados Kuwait es una monarquía constitucional. El emir es elegido por y de entre los miembros del linaje Mubarak de la familia Al-Sabah, la familia gobernante de Kuwait; el emir tiene una gran autoridad personal como jefe de Estado y jefe del gobierno y está asistido en su tarea de gobernante por un Consejo de Ministros, cuyos miembros selecciona él mismo. Por lo que podemos observar que estos estados de esta zona tienen una gran importancia en la región, y pueden convertirse más adelante en potencias emergentes, pero sus conflictos religiosos y culturales en vez de poder desarrollarse, estos conflictos no los deja desarrollarse. Una célebre frase de Henry Kissinger, define la expansión, de donde no solo va de la mano el contexto geopolítico sino en la destreza que puedan desempeñar sus líderes ya sean de carácter democrático y o porque no los de contexto dictatorial esta frase expresa lo siguiente: “La Tarea del líder es Llevar a su Gente de Donde Está, a Donde Nunca han Estado” Continuara…….

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